El horario de verano llega a su fin este domingo 1 de noviembre a las 2:00 de la madrugada, cuando los relojes se atrasan una hora y esa noche se duerme una hora más. Los teléfonos y las computadoras se actualizan solos, pero los relojes de pared, los del automóvil y los de los electrodomésticos hay que cambiarlos a mano, idealmente el sábado por la noche.

El efecto se notará de inmediato: amanecerá más temprano, pero también oscurecerá más temprano por la tarde. Eso cambia la rutina de los niños que caminan a la escuela y de quienes manejan al atardecer, cuando habrá menos luz; conviene moverse con precaución extra durante los primeros días del cambio.

Indiana tiene una particularidad que conviene recordar: la mayor parte del estado usa la hora del Este, pero 12 condados —seis en el noroeste y seis en el suroeste— usan la hora Central. Si vive cerca del límite entre ambas zonas o viaja entre ellas este fin de semana, verifique la hora local antes de salir para no llegar desfasado.

Los departamentos de bomberos aprovechan este cambio para recordar una tarea sencilla de seguridad: probar las alarmas de humo y de monóxido de carbono de la casa y cambiarles las baterías si hace falta. También es buen momento para revisar la fecha de las alarmas, porque su vida útil recomendada es de unos diez años.

El horario de verano regresará el domingo 14 de marzo de 2027, cuando los relojes se adelantarán una hora. Hasta entonces, todo el estado funcionará con la hora estándar.