Los principales funcionarios de Indiana reportaron en conjunto 132,572 dólares en gastos relacionados con viajes durante el año fiscal que fue del 1 de julio de 2025 al 30 de junio de 2026. La cifra surge de 16 informes anuales presentados ante la Agencia Estatal de Presupuesto y revisados por Indiana Capital Chronicle, en el segundo año en que una ley estatal exige detallar propósito, lugar, gastos y fondo utilizado en cada viaje oficial.

El gobernador Mike Braun encabezó la lista con 28,014 dólares, aunque la mayor parte de su agenda fue dentro de Indiana; su único viaje fuera del estado reportado como tal fue a Washington para una reunión de la Asociación de Gobernadores Republicanos, pagada con fondos de campaña. Le siguieron el secretario de Estado, Diego Morales, con 26,563 dólares —la mayor parte por cargos mensuales de flota y combustible dentro del estado— y la secretaria de Energía y Recursos Naturales, Suzanne Jaworowski, con 25,046 dólares.

El gasto individual más grande de Jaworowski fue de 8,283.97 dólares por una visita a Seúl y Busan, en Corea del Sur, del 20 de abril al 1 de mayo, para una conferencia de energía nuclear y reuniones de desarrollo económico. Por su parte, el vicegobernador Micah Beckwith reportó 16,355 dólares tras reembolsos, incluida una visita a Washington en diciembre de 2025 para la recepción navideña de la Casa Blanca, con 1,237.76 dólares en pasaje y hotel.

Otros viajes al extranjero incluyeron al tesorero Daniel Elliott, que formó parte de una delegación a Israel del 6 al 12 de diciembre de 2025, con 458.59 dólares reportados para esa visita, y a la secretaria de Educación, Katie Jenner, que viajó a Zúrich en abril para un intercambio sobre el modelo suizo de aprendizaje, con 70 dólares de gastos estatales reportados y otros costos cubiertos por organizaciones externas. El fiscal general Todd Rokita reportó siete viajes a Washington en el año, con cerca de 3,400 dólares en cinco de ellos.

La revisión también encontró que los informes no son uniformes: algunos funcionarios detallan reuniones y costos por día, otros agrupan cargos por mes, no asignan montos a ciertos viajes o no aclaran quién pagó. Esa falta de consistencia, según el análisis, dificulta comparar directamente cuánto viajó y gastó cada funcionario.