Además del 988, Indiana cuenta con su propia línea de apoyo: la Be Well Crisis Helpline, creada por la División de Salud Mental y Adicciones de la FSSA para acompañar a los residentes del estado en momentos de crisis emocional.

A la línea se llega marcando 2-1-1 —el número de Indiana 211— y seleccionando la opción de Be Well, donde consejeros capacitados ofrecen escucha, apoyo y conexión con tratamiento local de salud mental y adicciones. El portal estatal del programa es in.gov/bewellindiana.

El servicio es gratuito y está pensado tanto para quien vive la crisis como para familiares que buscan cómo ayudar. No sustituye una emergencia médica: si hay peligro inmediato, llame al 911.

Un uso frecuente y válido: llamar sin estar “en crisis total”. La línea también orienta sobre dónde buscar terapia, grupos de apoyo o tratamiento de adicciones en su condado, y qué hacer mientras consigue una cita.

Consejo práctico: anote el 2-1-1 junto al 988 en un lugar visible de su casa. Son dos puertas distintas al mismo objetivo: que nadie en Indiana enfrente solo una crisis de salud mental.