El fútbol americano de la Universidad de Indiana logró el sábado una victoria que esperó casi seis décadas: venció 13-6 a Michigan en tiempo extra en el Michigan Stadium, su primer triunfo en Ann Arbor desde 1967, con lo que puso fin a una racha de 22 derrotas seguidas en ese estadio.
Indiana no anotó ningún touchdown en el tiempo regular. Dos goles de campo de Nico Radicic, de 22 y 34 yardas, le dieron ventaja de 6-0 al medio tiempo, pero Michigan empató con dos goles de campo, el último cuando el reloj ya expiraba, para forzar el tiempo extra.
La defensa fue la protagonista: los Hoosiers no permitieron ningún touchdown, forzaron dos pérdidas de balón, capturaron cuatro veces al mariscal rival y limitaron a Michigan a solo 57 yardas por tierra ante su mariscal novato Tommy Carr, quien jugaba su primer partido como titular.
En el tiempo extra, el mariscal Josh Hoover, que jugó con molestias en el brazo de lanzar y terminó con 8 pases completos de 18 para 81 yardas y una intercepción, conectó un pase de 21 yardas con el ala cerrada Brock Schott y enseguida corrió 4 yardas hasta la zona de anotación para el touchdown decisivo. La defensa selló el resultado con una última detención.
Con la victoria, Indiana mejoró a 7-1 en la temporada y 4-1 en la conferencia Big Ten, mantuvo vivas sus aspiraciones de llegar a la postemporada nacional y subió dos posiciones, hasta el cuarto lugar, en la encuesta US LBM de entrenadores.